martes, 14 de febrero de 2017

Enemigos Internos


Este inicio del año dejó en evidencia una vez más, el cerco mediático al que estamos expuestos como sociedad cuando los grandes medios de comunicación deciden omitir, desvirtuar, sesgar determinada información.
No hubo “último momento” ni “urgente” cuando 200 uniformados invadieron el Pu-Lof en resistencia de Cushamen (Chubut),  dejando a las claras la cacería al estilo colonial que vive el pueblo mapuche por defender sus  territorios ancestrales de los intereses empresariales, en este caso, de la familia Benetton. Represión y criminalización para el pueblo mapuche, por las fuerzas policiales y por los medios de comunicación hegemónicos.
No hubo tampoco “último momento” ni “urgente” cuando se reprimió a los trabajadores de Artes Gráficas Rioplatense S.A. (AGR-Clarín). Tampoco se difundió el cartel en la puerta en el que se anunciaban los 380 trabajadores despedidos. No hubo espacio tampoco para denunciar que Infantería y Gendarmería no tardaron en llegar al lugar, muchos menos para informar que los trabajadores ocuparon la planta resistiendo los despidos.
Por si no alcanzaba la omisión, el miércoles 25 de enero, el cerco se transformó en muro. Los despedidos en AGR-Clarín plantaron sus banderas en la calle San Juan y 9 De Julio frente a canal 13 para continuar su reclamo. Durante el rodaje del noticiero del 13 no hubo mención alguna de la movilización que estaba a tan solo unos metros de su estudio.
Enero también trajo represión para lxs trabajadorxs  del barrio de Once. El conflicto con lxs manterxs terminó entre balas de goma y gases lacrimógenos. Para lxs funcionarixs de la Ciudad el operativo policial, que contó con más de 200 agentes, fue por la “recuperación de la vía pública”.
En todo este contexto, resurge el proyecto de baja edad de imputabilidad. Debate que nunca pasa de moda y discurso que en tiempos electorales toma fuerza. Gran parte de la sociedad, con prepotente protagonismo de los análisis sesgados y de derecha que promueven los medios de comunicación hegemónicos, considera que la solución al problema de la “inseguridad” se revierte con más mano dura y lxs primerxs en caer siempre son nuestrxs pibxs.
La demanda punitiva pareciera ser la receta más efectiva. Nadie habla de qué es lo inseguro, pareciera que la represión y el despojo territorial a los pueblos originarios, los miles de despidos, el recorte presupuestario, los casos de femicidios que no paran de aumentar;  y tantos otros delitos no denotan una gran inseguridad para la sociedad.
Callan. Omiten. Sesgan. Cuando hablan criminalizan. Cuando no hablan, intentan negar que en la vereda de enfrente hay tanta injusticia. Pero también tanta lucha y resistencia que no se pueden ocultar, dan el batacazo. Como Clarín con sus discursos de odio cuando titula con total impunidad, refiriéndose a Facundo Jones Huala: “El mapuche violento que le declaró la guerra a la Argentina y Chile” un análisis tendencioso que no busca más que confundir y criminalizar. Intentan vincular a Facundo Jones Huala con “movimientos terroristas” y  lo acusan de “guerrillero” tejiendo un “enemigo” en común cuando señalan que está acompañado de la abogada de Milagro Sala. Qué significa para Clarín ser “guerrillero”, qué representación tienen del pueblo kurdo, qué significa para este medio hegemónico Milagro Sala. No nos olvidemos tampoco de La Nación, que también dio sus aportes tendenciosos, cargados de odio y racismo, desde un posicionamiento del “orden jurídico”, para satisfacer y argumentar los intereses que representan.
Pero desde el arranque del año,  explotaron las diferentes redes sociales. Al cerco hay que saltarlo, derribarlo. Ya no estaban solxs lxs que resisten en Cushamen, ni los trabajadores de AGR-Clarín, ni lxs manterxs de Once, porque diferentes organizaciones sociales, gremiales y medios populares llegamos para solidarizarnos. Como era de esperarse la opresión no fue noticia para los grandes medios.  Pero sí lo es para los medios populares y alternativos, que somos los que inmediatamente nos acercamos a los lugares, explotamos las redes y las herramientas que tengamos a nuestro alcance para denunciar, para visibilizar lo que está pasando, porque la comunicación es un derecho, no una mercancía.

viernes, 16 de diciembre de 2016

“Hablar de odio implica pensar en la heteronorma como un régimen político”

Otro viento dialogo con Gabriela Mitidieri militante de Democracia Socialista, integrante de la Colectiva Lohana Berkins y profesora de Historia sobre el proyecto de ley “Reconocer es Reparar” y sobre la actualidad política de la comunidad LGBTTTI. 




¿En qué consiste el proyecto “Reconocer es Reparar”? ¿Cómo surge?

El proyecto Reconocer es Reparar cristaliza una larga historia de luchas del colectivo trans travesti y parte de una propuesta que en su momento Lohana Berkins y Marlene Wayar plantearon como forma de darle entidad primero a la violencia institucional que padecieron las travas, en especial las que tomaban cuerpo en los edictos policiales que criminalizaron las existencias trans. Los edictos, que estuvieron vigentes hasta el año 95 contemplaban sanciones para quien “estuviera vestidx con ropa del otro sexo”. El proyecto hace ese señalamiento y demanda una reparación que de alguna manera también remedie una situación de vulnerabilidad estructural que hace que la edad promedio de vida de una travesti en nuestro país sea de 35 años. Así, pide que el estado otorge una pensión a aquellas travas de más de 40 años que hayan sido detenidas por motivos de su identidad de género durante el tiempo en el que estuvieron en vigencia los edictos. 

Dicho proyecto lo impulsa la diputada Conti del FPV ¿Cuánta con el apoyo de alguna otra fuerza política?

El proyecto viene siendo apoyado por más de 45 organizaciones, entre políticas y ONG, entre las cuales se cuenta el CELS, la colectiva Lohana Berkins, LGTB 1969, Abosex, la CHA y Nuevo Encuentro entre muchxs otrxs. 

Esta ley habla de la violencia institucional ¿Cómo analizan desde la Colectiva Lohana Berkins el caso de Celeste donde no se reconoció el abuso como delito?

El hecho de que el proyecto ponga el énfasis en las trans que fueron víctimas de abuso policial sustentado en aquellos edictos no quita que la violencia institucional siga siendo una constante en las vidas travas de todo el país. Desde la Lohana venimos acompañando muchos casos de detenciones policiales a compañeras trans trabajadoras sexuales del barrio de Constitución, donde se sigue una línea similar a la que tiene lugar en las razzias policiales en la zona roja platense. Si bien no existen más edictos policiales en C.A.B.A., el código contravencional en su art.81 plantea que será penalizada la oferta ostentosa de servicios sexuales. Si bien contravención no implica detención, muchas veces se dan situaciones de intento de coima o abuso de autoridad que termina encuadrando el hecho en “resistencia a la autoridad” lo cual sí es penalizado con detención. Tengamos en cuenta que el trabajo sexual es para muchas travas la única posibilidad de ganarse la vida, por ausencia de proyectos de cupo y porque el mercado de trabajo en general suele ofrecer solo empleos precarios para la población LGTB de clase trabajadora. En tanto el trabajo sexual no cuenta con una regulación o reglamentación, la clandestinidad que rodea la actividad aumenta la vulnerabilidad de las compañeras frente a la policía.
El tema de la violencia institucional excede de todos modos a la institución policial: por ejemplo, baste pensar en la cantidad de centros de salud y centros educativos de nuestro país que aún no cuentan con capacitación para darle sustento a la ley de identidad de género en su integralidad. O que directamente cometen discriminaciones y vejaciones contra personas trans, como el caso del abuso sexual cometido contra la compañera trans Andrea Fernandez en el Hospital Rossi de La Plata, en enero del año pasado.

En 2015, en la Argentina hubo un 85% más de crímenes de odio que en el año anterior: 13 personas fueron asesinadas por su orientación sexual e identidad de género, seis de ellas travestis y trans, y siete gays. ¿qué implicancia tiene dejar de hablar de homofobia para referirnos a crímenes de odio?

Dejar de pensar en términos de fobia, que hace referencia a miedos, a pánico de quien en nombre de ese temor maltrata y hablar de odio implica pensar en la heteronorma como un régimen político, que disciplina de modos sutiles pero también violentos a aquellas identidades y sexualidades que se corren del binomio varón mujer, de la heterosexualidad como única manera de construir amor, familia, roles. De todas maneras, así se caratule distinto, si la única respuesta que nos damos como comunidad LGTB -tal como lo dejó expresado el pedido de ley antidiscriminatoria- es punitiva, creo que estamos en problemas. 

Pese a los avances en materia legal como la ley de Matrimonio igualitario y la ley de Identidad de Genero la comunidad LGTTBIQP continua sufriendo variedad de violencias ¿Qué estrategias políticas creen que se debe impulsar para revertir esta estigmatización social? 

Hace poco en una notita que armé para marcha citaba a una teórica estadounidense sobre el tema del punitivismo en nuestra agenda: Dice Kay Whitlock -pensando específicamente en la violencia de género-, “el marco de odio, con su énfasis en la policía, el enjuiciamiento y la penalización es especialmente atractivo porque afirma una distinción clara entre quienes ejercen violencia y quienes no. Nos invita a creer que el problema de la violencia de género es aberrante. No contempla ni concibe el cambio estructural.”
No tenemos aún recetas infalibles para imaginar qué formas tendría la punición en un sistema emancipado de las violencias estructurales del capitalismo. Pero sí sabemos que en este sistema la punición se entrama a la perfección con esas violencias. Sabemos cuál es el perfil mayoritario de las personas que pueblan las cárceles. Sabemos quiénes tienen acceso a abogadxs sofisticadxs para eludir condenas y quiénes no. Sabemos entonces que una mayor penalidad no sólo no resulta disuasiva del delito sino que difícilmente implicará una situación de bienestar para la comunidad LGTB, por lo menos para aquella que se siente además parte de la clase trabajadora explotada, que migra a las ciudades y siente en la carne el racismo y/o la xenofobia, que sabe que la identidad es también un conjunto de opresiones entrecruzadas que organizan nuestros modos de luchar.
Sabemos que el Estado puede ser más que el monopolio de la violencia. Sabemos que podemos organizarnos y luchar por leyes que amplíen derechos. Nos parece importante no poner en pie de igualdad esas leyes con propuestas de mayor castigo. O por lo menos, darnos un espacio para pensarlo juntxs.
Entonces, ¿qué estrategias? Educación sexual integral, campañas de sensibilización, proyectos de cupo laboral, incentivos para ingreso y permanencia en el sistema educativo, entre otras que podrían ponerse en marcha y que implicarían demandarle de manera intensa a un estado que ajusta y achica programas que garantizan derechos.

En la actualidad podemos decir que desde el movimiento de mujeres y de las organizaciones disidentes se viven tiempos de grandes movilizaciones, hemos tomado las calles y el cuestionamiento capitalista está siendo acompañado de una fuerte crítica al sistema patriarcal y a la heteronorma  ¿Cómo ven el crecimiento de la violencia que esto produce?

Yo no estoy segura de que sea la avanzada del movimiento de mujeres y lgtb lo que produzca violencia. Creo que es un fenómeno complejo el que se está dando en el que logramos que se tematice la violencia de género como tal y por eso se le dé más espacio en el debate público a cuestiones que antes ocurrían y se resolvían en el ámbito de lo doméstico. Es una conquista del feminismo que politicemos eso que pasa en nuestras casas, en nuestras camas. Por otro lado creo que también es una tarea de aquellas personas que activamos en un feminismo de izquierda y anticapitalista poder leer adecuadamente la coyuntura, y trabajar porque no se pierda de vista cómo intersecta la avanzada neoliberal con las violencias hacia las mujeres y la comunidad lgtb. A la vez que nuestras organizaciones de izquierda jerarquicen la lucha y no la releguen en momentos de crisis, porque otro aporte del feminismo es poder pensar en términos de sostenibilidad de la vida, en el conjunto de trabajos remunerados y no remunerados que sostienen el sistema, en la doble jornada de trabajo de muchas mujeres pero también en la marginación que sufren en el mercado laboral las personas lgtb que además son de clase trabajadora, que son migrantes. 

¿Piensan en la necesidad de trabajar otro tipo de masculinidades? Desde las diferentes organizaciones  denunciamos y luchamos  contra la figura del macho violento, pero ¿quién responde ante la pregunta incomoda sobre qué hacer con los violentos?  

Es una pregunta compleja, en principio soy una persona que milita en organizaciones mixtas: en Democracia Socialista comparto un proyecto político con varones gays y heterosexuales, en la Colectiva Lohana Berkins con maricas, varones trans, masculinidades menos normativas si se quiere. Creo que hay que intentar distinguir los diferentes niveles de violencia: todxs estamos atravesadxs por este sistema y el trabajo de hacerse cargo de los propios privilegios es arduo y es parte de nuestra militancia cotidiana. Los compañeros varones tendrán que deconstruir sus masculinidades hegemónicas, los micromachismos que arrastran, pero a la vez hacernos cargo de que nuestros privilegios de clase y raza nos posicionan de un modo y que desde ahí aprendimos a ver la vida, es también una tarea a llevar adelante. Existen espacios para varones violentos, tenemos un recursero para sugerir si sabemos de casos específicos. Pero ante todo, creo que la prioridad es el trabajo de empoderar a las compañeras que hayan pasado por situaciones así. No es, en lo particular, una tarea que me interese la de rehabilitar violentos para militar con ellos. En esa línea, apuesto por no tener que trabajar sólo con el hecho consumado de la violencia que ya impactó sino por una educación sexual integral, no cisheteronormada, por una militancia anticapitalista que entienda que el capitalismo se apoya y se refuerza en segmentaciones de género, clase y raza, para pensar el cambio de modo estructural.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

“Los privilegios por ser varones se pueden utilizar políticamente para ayudar y cooperar para derribar el estigma del trabajo sexual”

Georgina Orellano, referente de Ammar CABA; Leonor Silvestri, escritora; Bruno Disalvo; Estela Carrizo, presidenta de La Red de Personas Viviendo con VIH y Malu López, referente de Ammar Mar Del Plata y sus hijos.


          Desde el Colectivo Cultural Otro Viento tuvimos la oportunidad de entrevistar a Bruno Disalvo de 22 años, para hablar sobre una temática como lo es el trabajo sexual autónomo, muchas veces invisibilizada por los medios masivos, en las charlas de quincho y en ámbitos de militancia, al punto que este fue el primer año que tuvo lugar el taller de “Trabajo sexual”, en el marco del 31° Encuentro Nacional de Mujeres

          Bruno participa en el Frente de Unidad Emancipatorio por el Reconocimiento de los Derechos de Trabajadorxs Sexuales en Argentina (FUERTSA), una alianza entre organizaciones sociales, políticas, culturales; activistas, académicxs, artistas, políticxs, que el año 2013 presentaron un proyecto de ley que busca el reconocimiento de los derechos laborales de quienes ejercen el trabajo sexual.

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Queríamos empezar preguntándote acerca del trabajo y tu elección. ¿Hace cuánto lo ejerces? ¿Por qué y cómo lo elegiste?
Hace cuatro años desde la primera vez que cobre por sexo y hace dos años que es digamos mi oficio, mi principal entrada de dinero. Desde muy chico cuando supe que existía la prostitución fantaseé con la idea de hacerlo, me despertaba mucha curiosidad. Me acuerdo de mirar Disputas por televisión, ¿te acordás de esa serie? (risas) y pensaba que estaría buenísimo, pero creía que era un trabajo que realizaban sólo mujeres o personas muy muy lindas.
A los 16 cuando me abrí el Facebook empecé a recibir mensajes de tipos ofreciéndome plata y fueron ellos los que me hicieron dar cuenta que yo podía cobrar por sexo, pero yo era muy chico y nunca concretaba nada. Luego a los 17 años conocí a mi ex y tuvimos una relación de 4 años y yo deje el tema de lado. Estuvimos 4 años, en el último tiempo yo ya no quería saber nada y solo quería prostituirme. Cortamos y empecé a hacerlo y me encantó, me encontré con un trabajo en donde yo decido todo, con libertades que no me había dado ningún otro trabajo, poder elegir con quien, donde, cuando.
Porque muchos piensan que los trabajadores sexuales somos como muñecos inflables a los que se les puede hacer lo que sea, pero nosotros elegimos las maneras, las prácticas...todo se pacta antes, el cliente sabe los sí y los no.

¿Podrías comentarnos del trabajo en sí mismo? Tenemos entendido que no consiste meramente en el acto sexual...
No, para nada, creo que nuestro trabajo viene de la mano de la asistencia social y se le parece bastante a la asistencia terapéutica. Muchas veces el sexo queda en un segundo o tercer plano y surgen charlas muy interesantes, hay mucha psicología involucrada. Los clientes a veces buscan eso, alguien que los escuche, que los aconseje, a veces disfrutar del cuerpo del otro, tocarse, acariciarse, mirar una película. Tengo un cliente, que también podría llamarle amigo, que es viajante y viene una vez por mes y cocinamos, hablamos mucho, vemos tele y dormimos. Y a veces es mucho más erotizante eso que alguna práctica sexual. A mí me gusta eso, conocer personas, sus historias, sus intimidades, experimentar mi sexualidad, descubrirme, conocer prácticas nuevas, viajar, conocer lugares.

En general, ¿quiénes son tus clientes? ¿Cómo pactas los encuentros y en dónde? ¿Trabajás varias horas por día o como soles repartirte? Y con respecto a esto último de las maneras, las prácticas ¿te has encontrado con prácticas violentas, como manejas esos casos?
Los clientes son personas muy diferentes entre sí, pero si hay que generalizar por un lado tenés a los gays, que tienen su sexualidad asumida y por el otro lado los heterosexuales... bah… con una subjetividad heterosexual, personas que gozan de los beneficios sociales de ser percibidos como heterosexuales, a pesar de eso son personas amables, sin rollos, algunos tímidos... hay como un imaginario social de que los clientes son personas violentas, drogadictos, creo que eso surge del desconocimiento, desde la ignorancia, de las películas de Hollywood, no sé, jamás tuve un problema, jamás un cliente me obligó a hacer nada que yo no quisiera.
Creo que eso también se debe a que me encuentro empoderado y ellos me perciben de esa formay también me aseguro de que me manden alguna foto, de que me llamen por teléfono así queda grabado su número.
Con respecto a cómo pacto los encuentros todo lo hago desde Facebook y redes sociales y vamos a telos. Con los que ya tengo confianza a veces voy a su casa, algunos piensan que es peligroso, pero yo he conocido a chicos en boliches y me he ido a su casa, todos hemos hecho eso. Cuando nos subimos a un taxi tampoco conocemos al chofer, todos estamos expuestos de alguna forma. Yo no niego que la prostitución callejera sea un ambiente violento, pero no es por lo que pasa dentro del servicio sexual sino por todo lo que lo rodea, violencia institucional, coimas, delincuencia, y eso se da porque estamos sin derechos y sin leyes que nos protejan, entonces, quienes trabajan en la calle se ven arrojados a una marginalidad y una vulnerabilidad que es proliferada desde el Estado.

Dado que llevas el trabajo de esta forma, ¿pactas más de un encuentro por día? ¿Cuántas dura cada encuentro? ¿Cómo manejas el tema de la estimulación (si es que es necesario)? ¿Tenés ofertas/propuestas de mujeres?
Me gusta atender un cliente por día, a lo sumo dos, pero no más, porque no quiero ser una máquina de coger, yo disfruto de cada encuentro, no tengo problemas en estimularme, me excito y acabo en todos los encuentros. Yo estoy en contra del concepto de trabajar  y no me gusta matarme tratando de generar más riqueza, por eso me gusta mi trabajo también, porque son una o dos horas por día y luego tengo el resto para hacer lo que realmente me gusta. Todo lo que la gente cree de la prostitución, que es denigrante, esclavizante, indigno, lo creo yo de los trabajos digamos habituales, hay algo muy esclavizante en levantarte todos los días a la misma hora, ir al mismo lugar, hacer las mismas cosas. Eso para mí es funcionar como una máquina.
Propuestas de mujeres no tuve hasta ahora, yo soy una maricona bastante afeminada y supongo que las mujeres buscan otra cosa, pero no me cierro a trabajar con personas de cualquier identidad de género.

          Lxs trabajadorxs sexuales se reconocen como tales y reclaman los derechos de lxs que gozan cualquier otrx trabajador, nada más ni nada menos. Además de tener que enfrentarse a estas delimitaciones, luchan principalmente contra la moral (religiosa mayormente) del uso de sus genitales como herramienta de trabajo, una lucha en términos culturales intrincada, y a lo que la invisibilidad de su situación solo promueve la inexistencia de sus derechos (y lo peor, su criminalización).

          El caso de Bruno pareciera excepcional ya que trabaja de manera autónoma y privada. Comenta además que es muy bien remunerado, lo que no quita que también posea un negocio familiar donde tiene otros ingresos. El tema de no poseer obra social, para él no es un impedimento para acceder a la salud, ya que asiste a la salita de su barrio, donde espera el turno como cualquier otrx paciente para ser atendido ante cualquier problema.

Fotografía de Olivia de la Vega
¿Qué compartís y qué diferencias encontrás con las trabajadoras mujeres y trans, debido a tu condición de varón, que te permite pararte desde otro lugar? Tenemos conocimiento de las vulnerabilidades que sufren las trabajadoras en la calle, y queríamos saber qué sucede con los varones trabajadores.
Entiendo, es cierto que la prostitución masculina goza de cierta "distensión" y no tan estigmatizada como la de las mujeres cis[1]y trans ya que lamentablemente, existimos dentro un sistema patriarcal que nos beneficia y nos juega a favor, pero también aprendí que los privilegios por ser varones se pueden utilizar políticamente para ayudar y cooperar para derribar el estigma del trabajo sexual; leer es un privilegio, usar zapatillas es un privilegio y nadie quiere dejar de tenerlos.
Las chicas trans se ven obligadas a ejercer la prostitución porque no se les brinda otra alternativa, es lamentable y hay que ofrecerles alternativas laborales. Ellas son personas en situación de prostitución, a mí me interesa marcar esa diferencia con el trabajo sexual autónomo. Ambas políticas pueden ir juntas, alternativas para quienes no quieren ejercer y derechos laborales para quienes sí.

Nos gustaría saber cómo vivís tu trabajo en el día a día, digamos, con respecto al tabú, teniendo en cuenta que la sexualidad en sí misma es un tema del que se habla poco y ni hablar del trabajo sexual. Por eso queríamos saber cómo manejás el tema del trabajo con tu familia, amigues, etc.
Tengo la suerte de tener una familia súper abierta, para mí, mi familia son mi mamá y mis hermanos. A mi vieja le costó un poco más entenderlo, no por una cuestión moralista sino de cuidado hacia mí y fue un trabajo de empoderarla también a ella y hacerle entender que era una práctica más, de hacerle ver que el sexo no tiene por qué estar ubicado en ese lugar sagrado de amor y de familia. Lo entendió enseguida y ahora está en twitter peleándose con las abolicionistas y defendiendo a las putas jaja. Mis amistades ningún drama, no hubiera llegado a ser mi amigo alguien que moraliza el trabajo sexual.

¿Te parece que tu trabajo es un impedimento para tener pareja?
No me parece que lxs trabajadorxs sexuales enfrenten un impedimento para tener una pareja. No sé si es que yo me encierro en mi nube progre pero creo que la gente está con otra cabeza e incluso puede ser que colabore para atraer la atención y hacer que se acerquen a conocerte. Yo en lo personal tuve una larga inyección de monogamia y no quiero saber más nada, creo que la pareja te aísla, te aísla de la sociedad, de tus amigos, de tu familia... hablo del amor romántico, me parece que no hay nada menos revolucionario que tener una pareja, sea hetero, gay, lesbo, queer o lo que sea.

Una lucha feminista

          Frecuentemente, a la hora de hablar sobre trabajo sexual, hay una diferenciación entre si la actividad se promociona desde el ámbito público o el privado. El trabajo público es aquel donde lxs trabajadorxs ofrecen su servicio en la vía pública, lugar donde se sufren las mayores vulnerabilidades, a diferencia de Bruno, que tiene la posibilidad de trabajar desde un ámbito privado. ¿De qué clase de vulnerabilidades hablamos? Incluyendo la cuestión de clase, acerca de que quienes trabajan en la calle pertenecen a los estrato sociales bajos en términos de ingresos (con lo que ello implica en términos de acceso a servicios básicos de alimentación, salud y educación), a lo que se suma que al estar literalmente en la calle, se vean hostigadas por las fuerzas policiales, proxenetas, trata de personas, a veces hasta los mismos clientes e incluso lxs vecinxs.  

          Frente a estas vulnerabilidades, es que cobra mayor relevancia la lucha actual por el “Cupo Laboral Trans”, conocida también como “Ley Diana Sacayán Nº14.738”, en honor a la activista que falleció en manos de travesticidas en octubre del año pasado. La ley ya fue sancionada en la Provincia de Buenos Aires (y se invitó a los municipios a adherir a ella) y la misma asegura que el 1% de los puestos de trabajo estatales sean cubiertos por personas travestis, transexuales y transgénero. El objeto de la ley es garantizar el acceso a trabajos que no padezcan las vulnerabilidades que se presentan en la vía pública a quienes encuentran como casi única salida laboral el estar ofreciendo sus servicios en la calle.

¿Cómo te acercaste al feminismo?
El concepto de liberación de la mujer siempre me atrajo pero era de esas personas ignorantes que decían "creo en el igualitarismo, no en el feminismo", esas cosas que la gente opina sin tener una mínima idea. En 2013 me unieron a un grupo feminista llamado 'putxs bizarrxs' y empecé a leer y a informarme sobre lo que era y lo que no era el feminismo y mi visión del mundo cambió por completo, una vez que ves no podés borrártelo, descubrís el micro-machismo en todo tu entorno e incluso en vos mismx, a partir de ahí es desconfigurarte, repensar e instruirte.

¿Qué es lo que te llevó a organizarte,  acercarte a FUERTSA?
Hace un par de años que el feminismo me sedujo y empecé a convivir dentro de esos espacios. Descubrí a AMMAR, la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina y su militancia me ayudó a resignificar mi trabajo y a tomarlo desde un lugar empoderante. Empecé a sentirme interpelado porque yo realizaba mi trabajo encubierto, desde un lugar oculto y me sentía un hipócrita en ser feminista y por otro lado esconder lo que hacía para no perder el buen visto social, como te decía, si cuento con un privilegio vamos a usarlo para que contribuya al empoderamiento de otra gente, de la misma manera que me ayudaron a mi desde AMMAR. Me sentía en parte responsable de que el trabajo sexual siga existiendo dentro de ese lugar oculto y marginado y me sentí con la obligación de contarlo públicamente, y en junio lo hice público mediante una publicación en face y todavía me llegan notificaciones.

Y en relación de AMMAR y FUERTSA ¿cómo es tu participación ahí? ¿Participás orgánicamente? ¿Qué nos podes contar sobre los talleres de capacitación?
Yo soy activista en FUERSTA, tenemos reuniones y pensamos en ideas, proyectos para fomentar la promoción de los derechos humanos de las personas que ofrecen servicios sexuales y luchamos por su reconocimiento como un trabajo dentro del marco de la ley.
Sí, AMMAR  ya ofrece talleres de capacitación y empoderamiento para trabajadoras sexuales. Les hacen conocer cuáles son los -pocos- derechos que las amparan y las preparan para enfrentar la estigmatización, cómo acceder a los servicios de salud y mejorar su calidad de vida.

¿Querés comentarnos los puntos principales del proyecto de ley?
En 2013 AMMAR presentó un proyecto de ley que busca reglamentar el trabajo sexual autónomo. Se propone crear un registro único de trabajadorxs sexuales que dependa del Ministerio de Trabajo, de esa forma seria muy fácil controlar quien está ejerciendo voluntariamente.
También reclamamos los derechos humanos básicos de cualquier trabajador, como una obra social, ART, poder jubilarnos, tener la representación de un sindicato, acceso a una salud integral, a la seguridad, derecho a la circulación porque en 18 provincias del país todavía están vigentes artículos contravensionales que penalizan nuestro trabajo y algunas compañeras pasan hasta 30 días encarceladas por ejercer en la vía pública. Y el proyecto también propone reinserción laboral para las personas que quieran dejar de ejercer.

¿Qué sucede con el proxenetismo en el trabajo sexual?
Yo considero el proxenetismo cuando se obtiene un beneficio económico de la explotación de una persona en contra de su voluntad, y bajo el control del proxeneta o tratante. Pero creo la mezcla de los discursos de trata de personas y trabajo sexual autónomo entorpece el debate, impide el ejercicio de nuestro trabajo e incrementa los controles por parte de la policía, el Estado. La trata no solo puede ser asociada al sector sexual, sino también a la industria textil y también de la construcción.
Me parece increíble que se nos pida a lxs trabajadores sexuales que seamos autónomos cuando realmente ningún trabajo lo es, todos trabajan para alguien, todos producen para un jefe, no me parece mal que una trabajadora que se encuentra expuesta y sin derechos decida trabajar para alguien más y así obtener protección. A las putas también se nos exige que elijamos nuestro trabajo cuando elegir es un privilegio de algunos pocos, todos trabajamos por necesidad y no por elección, yo si pudiera elegir me quedaría en mi casa bailando y escuchando música en vez de ir a laburar.

          En parte por todo lo antedicho por Bruno, es que reivindicar y plantear como solución el abolicionismo para terminar con el trabajo sexual, es intentar ocultar una realidad que atraviesan miles de personas, y trasladarlo a un ámbito de mayor marginalidad, donde los derechos que antes les eran difíciles de alcanzar, ahora sean imposibles. ¿Cuándo la prohibición trajo aparejado un cambio cultural acerca de dicha prohibición? El pedido de la creación de leyes y penas para aquellas personas que eligen ser trabajadoras sexuales o cuando no tienen otra alternativa en este contexto social, político y cultural, es colocarlas en un lugar de extrema vulnerabilidad dentro de un sistema sexista y patriarcal, que no hace más que brindarle las herramientas necesarias a las instituciones del Estado para que persigan, hostiguen y criminalicen a lxs compañerxs trabajadorxs. El cambio es gradual y cultural y la militancia es en contra del machismo y el patriarcado.

¿Querés comentar de la situación de las compañeras trabajadoras de la calle en Mar del Plata, teniendo en cuenta el contexto represivo?
En Mar del Plata han clausurado todas las whiskerías y las casas de cita amparándose en las leyes anti trata y eso arrojó a muchísimas mujeres a ejercer en la vía pública, a convivir con toda esa violencia, sobe todo institucional. Este año se aprobó una ordenanza que multa a las imprentas que imprimen folletos de oferta sexual, esos que se ven en la vía pública. Es decir, van haciendo cada vez más difícil el ejercicio de nuestro trabajo y eso nos arroja a una mayor marginalidad. Por ejemplo, se clausuro Madaho's que era la whiskería más famosa, y en los diarios salió "40 chicas rescatadas de la trata" ¡y es mentira! Yo las conozco, son mujeres que eligen trabajar de esto. Eso es lo único que logran las leyes anti trata y les da todo el poder a la policía y a los inspectores de la municipalidad para que hagan su kiosquito en torno a nuestro sufrimiento.

¿Te gustaría agregar algo, o si quedó pendiente alguna cuestión que no abordamos?
Que todas las desigualdades que se le atribuyen al trabajo sexual ocurren en todos los trabajos porque existen dentro el sistema capitalista, la explotación es inseparable de la organización del trabajo asalariado, si algo hay que abolir no es la prostitución sino el régimen capitalista, pero mientras luchamos debemos contar con los mismos derechos que cualquier trabajador y que el problema nunca es el cliente, el problema es la policía.

          El trabajo sexual además del peso moral que posee y al no estar amparadxs sus trabajadorxs por un marco legal, se ven también afectadxs por las políticas que se implementan para combatir la trata. No se realiza una diferenciación entre la elección y ejercicio del trabajo sexual y la explotación sexual. Esto perjudica directamente los ingresos económicos como así también una persecución de lxs compañerxs. “Sin clientes no hay trata” es la consigna que solemos leer y escuchar, haciendo foco en que el principal responsable de la trata es quien consume. Lxs trabajadorxs sexuales manifiestan que sin cliente no tienen ingresos económicos, y culpabilizarlo es tapar todo el entramado y complicidad de instituciones que posibilitan que la trata de personas tenga la magnitud que posee. Sin la complicidad de la policía, el Estado y  la Justicia no hay más trata ni proxenetismo.
          
          Sin embargo deberíamos también problematizar ¿quién es el que paga por sexo, en su mayoría? ¿Cómo se inician los varones y las mujeres en lo sexual? ¿Qué expectativas sociales están puestas en unx y otrx? A 10 años de la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral es que hay que rever también hacia dónde apuntan las políticas públicas, entendiendo que la educación sexual es un derecho del cual deberíamos gozar todxs, mientras que, por el contrario, continúa siendo un tema tabú en las escuelas, en las casas, y otros espacios. Abordarla desde una mirada amplia, biológica, psicológica, afectiva y social, en todos los ámbitos y desde la infancia permitiría no sólo quitar lo sexual de ese lugar oculto en el cual se encuentra, sino también re- pensar cómo nos relacionamos con otros cuerpos, en las distintas sexualidades y la construcción de nuevas masculinidades. Mientras que el trabajo sexual continúe ejerciéndose en la clandestinidad y marginalidad y lo sexual siga siendo un tema del cual no se hable, el patriarcado seguirá operando en las calles, en las casas y en nuestras camas.






[1] Cisgénero (frecuentemente abreviado como cis), en el campo de los estudios de género, es un término que se utiliza para describir a personas cuya identidad de género y género asignado al nacer son concordantes al comportamiento que a este le fue socialmente asignado. 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Una buena. Vamos por más!

La Cámara Federal de La Plata confirmó la detención en la cárcel del genocida Miguel O. Etchecolatz, ya que rechazó la domiciliaria pedida por su defensor oficial en la causa 737 “Pozo de Banfield”. Falta resolver la situación en dos causas: “Pozo de San Justo” y “El Infierno”. Hoy, jueves 1º de diciembre, se llevo a cabo la audiencia ante la Cámara, respecto esas dos causas, donde se planteó nuevamente que ni Etchecolatz ni ningún genocida puede quedar libre. Otro Viento dialogo con Carolina Vilches, abogada de Justicia Ya.

¿Cuál es la situación de la audiencia del día de hoy? ¿Qué implicancias jurídicas tiene?

Hoy se debate en el marco de las causas “Pozo de San Justo” y “El Infierno”, las audiencias fueron muchas ya que, por ejemplo, en una sola causa como es la de hoy del Infierno, la defensa presenta varios recursos: incidente de excarcelación, incidente de cese de prisión preventiva, e incidente arresto domiciliario, todo eso en la misma causa, entonces tenés una audiencia por cada incidente, y todos son importantes.

Cuando tuvimos la audiencia del Pozo de Banfield se presentó el incidente de prisión domiciliaria, y el tribunal rechaza ese pedido que hizo la defensa, confirmando que en realidad Etchecolatz debe permanecer en cárcel común. El recurso de hoy es de cese de prisión preventiva, que es otra figura, la defensa está presentando cuanto recurso puede. Por eso es fundamental lo que la Cámara diga hoy, porque va a valer para cualquier otro recurso que la defensa presente después, genera un piso de decisión, si se la rechaza por más que la defensa pueda interponer el recurso, la sala tiene que ser coherente con lo que ya viene diciendo, y dijo hace poco que no, que no correspondía el argumento de la edad para otorgar la domiciliara por la característica de los delitos por él cometidos.

¿Cuál es la situación de otros represores que pidieron prisión domiciliaria?
Son 362 los que ya tienen domiciliaria, de esos 362 solo 50 se dieron en este gobierno, lo remarco porque desde Justicia Ya sostenemos que hay un ideario de que todo comienza con este gobierno, y no es así, lo que sucede es que Etchecolatz representa otra cosa desde lo simbólico y eso es indiscutible, pero es importante remarcar que ya se venían otorgando domiciliarias, porque si pensas que hubieron 670 condenas y son 365 los que están en la casa es realmente impactante, porque de esos condenados tenés que contar que los que están en la casa, no están cumpliendo la condena del encierro e incluso hay algunos que pasaron casi toda su condena en su casa.



Durante la audiencia, además de los fundamentos de las abogadas por la querella, se escucharon los testimonios de las victimas Nilda Eloy, Marta Úngaro y Alejandro Iaccarino, reforzando el pedido de cárcel común para el genocida Etchecolatz.


A su vez, como viene sucediendo en varias de las audiencias, tanto la Fiscalía como las Secretarias de Derechos Humanos de Nación y de la Provincia de Buenos Aires, brillaron por su ausencia, reflejando nuevamente el desinterés del Estado respecto de las causas de lesa humanidad y las políticas de memoria verdad y justicia.

Cobertura de Antena Negra: https://bambuser.com/v/6550797

martes, 29 de noviembre de 2016

El Giro Teatro: un espacio de encuentro de teatro independiente

Artistas de distintas disciplinas y latitudes se unen en este espacio para generar espectáculos que brinden la posibilidad al público actual de apreciar obras, con un fuerte componente social y poético, pudiendo así reflexionar y emocionarse desde el hecho artístico.

El Giro teatro basa su existencia en la búsqueda sobre la identidad de la teatralidad latinoamericana. Se problematiza entonces a través de estas propuestas acerca de rasgos de la realidad coyuntural y devenir histórico, aludiendo a la imaginación, el humor, la metáfora, el dialogo y demás mecanismos para interpelar a los sujetos buscando generar pensamiento crítico en lo que respecta a la apropiación y resignificación de la realidad.

Escena de obra: Viajeras de la memoria. Pehuajó, 2015.
Tratan mediante sus obras temas como la identidad individual y colectiva, el exilio, la historia argentina y latinoamericana, la locura, la opresión, la resistencia, las luchas campesinas de nuestro continente, entre otras temáticas, pero no desde una impronta única a modo de verdad absoluta, sino más bien como versión estudiada, analizada y fundamentada que converge con mucha fuerza en cada obra e irrumpe potencialmente en los esquemas de apropiación de los espectadores, fomentando la problematización y el debate constructivo.

Entendiendo al arte y a la cultura como herramientas de transformación sin descuidar bajo ningún aspecto la búsqueda de la excelencia escénica y la profundización de sus objetivos de pensar y obrar en consecuencia. Se alzan además las banderas de descentralización de la cultura, apostando mediante el compromiso social a la pluralidad de voces, realizando diversas actividades en espacios autogestivos y alternativos como así también en barrios o en el espacio público.

A su vez, desde El Giro Teatro se realizan talleres y encuentros de intercambio de saberes y experimentación teatral en espacios alternativos de la región, tratando vincular a los grupos locales fomentando las producciones y desarrollo cultural. Fruto de esta tarea son los Festivales Internacionales de teatro realizados desde 2012 a 2015, con la participación de importantes grupos de distintos países como Chile, Guatemala, Colombia, México, Ecuador, Republica Dominicana, Perú, Brasil, Venezuela, Sudáfrica, entre otros.

Gustavo Delfino,haciendo su personaje: Walter Sarlanga
Su director, Gustavo Delfino, es docente, gestor cultural y productor. Posee una amplia trayectoria en el teatro independiente de la región desde hace más de 20 años y se ha presentado con sus trabajos en más de 28 paises de Latinoamerica y Europa; ha sido premiado en innumerables ocasiones resaltando su labor tanto como actor como así también como director. Posee obras de su autoría  que han sido y son llevadas a escena.


Dentro del Giro Teatro, existen y conviven diversos grupos que de manera autónoma profundizan sus búsquedas y amplían sus horizontes, siempre alineados a la propuesta latinoamericana que los unifica, enriqueciéndose y apoyándose de manera reciproca. A su vez cuentan con el apoyo de distintos profesionales de diversas aéreas que complementan las propuesta desde una mirada sociológica, histórica y artística, actuando de manera conjunta y jerarquizando los objetivos propuestos.

Obra “Flores Arrancadas a la Niebla” de Arístides Vargas.
Actualmente, el Giro Teatro además de realizar talleres y obras en la Biblioteca Popular Mariano Moreno de Tolosa donde se hicieron obras para reacondicionar la sala y ofrecer un cálido espacio, está realizando presentaciones en ciudades como 9 de Julio, Trenque Lauquen, Lincoln, Pehuajo y Carlos Tejedor, expandiendo sus alcances e inquietudes apostando al arte comprometido, sembrando pensamiento crítico y disputando sentido dominante en la búsqueda de una sociedad más justa.

En este sentido, el próximo viernes a las 21 horas en la Biblioteca Biblioteca Popular Mariano Moreno de Tolosa (Calle 1 e/ 528bis y 529) se presentará la “Flores Arrancadas a la Niebla”. Para más información haz click aquí.

Después de todo, como afirma Eduardo Galeano, transformar la realidad aunque sea mediante “cosas chiquitas” es la única manera de demostrar que la realidad es transformable.

Para más información: http://elgiroteatromulticultural.blogspot.com.ar/
https://www.facebook.com/GiroTeatro/?fref=ts

jueves, 3 de noviembre de 2016

EN ESTA TIERRA SOS EXTRANJERX

En junio del corriente año el Presidente Mauricio Macri publicó el Decreto 820/2016 por el cual modifica la Ley de Tierras Rurales 26.737, quitando las restricciones que se establecían a la compra de tierras por parte de personas y empresas extranjeras, lo cual permite que se puedan efectuar transferencias solo “comunicándole” al Registro.

Frente a esta situación, se han realizado al menos cuatro presentaciones ante la justicia: en CABA, Lago Puelo, Mendoza, y La Plata. Esta última fue presentada por el abogado Jerónimo Iraola quien dialogó con Otro Viento, “tenemos al menos cuatro chances de frenar esta locura, ojalá que alguno de los cuatro prenda para poner el tema en agenda y lograr el objetivo máximo que es que este decreto quede sin efecto”, estableció.

Pero, ¿qué es la Ley de Tierras Rurales y de qué manera la modifica el decreto? La Ley de Tierras Rurales 26.737 fue sancionada a fines de 2011 -en aquel momento el PRO se abstuvo y no la votó- se aprobó para proteger los bienes naturales de las y los argentinos/as, no afectando derechos adquiridos con anterioridad a su sanción. La novedad de la Ley 26.737 consistía en que corría el velo jurídico de las sociedades, es decir preveía analizar la composición accionaria de las empresas, así como los grandes capitales que las controlan.

Entre sus principales disposiciones, la ley creó el Registro Nacional de Tierras Rurales donde aquellas personas y/o sociedades extranjeras que quisiesen adquirir tierras rurales en el país, debían tramitar previamente un certificado de habilitación. La compra de tierras por parte de extranjeros/as en el país fue siempre un eje conflictivo desde varios puntos: la quita de las tierras a pueblos originarios, la privación de espacios públicos y la apropiación de bienes naturales, entre otros.

El relevamiento efectuado por el Registro de Tierras en 2013, que recupera Florencia Gómez, abogada experta en políticas de tenencia de tierras, arrojó datos que reflejan que el 5,93% de tierras se encuentra en manos de extranjeros, es decir unas 15.800.000 hectáreas. A su vez se detectaron más de un millón de hectáreas en manos de empresas radicadas en Paraísos Fiscales (Antigua y Barbuda, Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas, Luxemburgo, entre otros). Es decir, lo en manos de Paraísos Fiscales 55 veces la superficie porteña.  

En este sentido la Ley de Tierras, según Gómez, estableció una serie de limitaciones: las personas o empresas extranjeras sólo podrían comprar hasta el 15% del territorio, a nivel nacional, provincial y subprovincial (partidos o departamentos). De ese 15 % sólo el 30% de tierras podrían ser compradas por personas o empresas de una misma nacionalidad, es decir, en términos de superficie la limitación por nacionalidad sería de un 4,5%. Siendo, a su vez, el tope personal de 1000 hectáreas. Las tierras rurales que limiten o contengan cuerpos de agua de envergadura y permanentes no podrían ser adquiridas por extranjeros.

HECHA LA LEY…

La ley de Tierras establecía entonces la obligación de tramitar previamente el certificado de habilitación antes de la adquisición de tierras por parte de extranjeros. Este certificado podía ser para la compra del inmueble o bien por la transferencia de las participaciones accionarias a extranjeros en el caso en que el titular del inmueble sea una persona jurídica.

El Decreto de Macri permite que se puedan realizar transferencias de acciones y se extranjerice solo “comunicándole” al Registro. “Este decreto al desnaturalizar la Ley de Tierras Rurales no solo pone en jaque el sistema protectorio construido o edificado en el Congreso Nacional en relación a la soberanía propiamente territorial, sino también que está poniendo en jaque la soberanía acuífera y la soberanía alimentaria”, expresó Iraola quien presentó un amparo por esta situación en los tribunales de la ciudad de La Plata.

Asimismo, el abogado afirmó que el decreto es inconstitucional “lo que dice el artículo 99 inciso 2° de la Constitución Nacional es que es potestad del poder ejecutivo reglamentar las normas mediante decretos reglamentarios. Lo que no puede hacer es desnaturalizar el objetivo de la norma. Si yo legislo para que se dé una situación A y el decreto establece lo contrario, claramente ese decreto es inconstitucional porque está contrariando ese artículo”, explicó.

La principal justificación en que se basa el decreto es que la ley de Tierras frena las inversiones a pesar de que, según establece Gómez, de los 186 trámites iniciados en tres años el 93,6% fue aprobado, con solo 12 certificados denegados.

Al no tener que registrar la compra de tierras se abre la puerta a la posibilidad de que quienes las adquieran puedan burlar los controles del Estado. Como establece la abogada Experta en Políticas de Tenencia de Tierras, elimina cualquier intervención de la Unidad de Información Financiera encargada de prevenir el lavado de dinero y de la AFIP ante los incumplimientos de la ley.

AL SERVICIO DEL IMPERIO

El decreto también posibilita una serie de privilegios como la habilitación a compensar tierras que ya hayan sido adquiridas con anterioridad a la Ley de tierras. Es decir Luciano Benetton, empresario italiano co-fundador de Benetton Group, podría entonces canjear sus 900.000 Hectáreas por otras equivalentes en otras partes del País.

En cuanto a la limitación sobre cuerpos de agua de envergadura y permanentes, para evitar que acontezca otro caso similar al de Joseph Lewis, empresario inglés que se apropió del Lago Escondido en Río Negro, la ley establecía como requisito del trámite que la inexistencia de cuerpos de agua sea verificada por la Autoridad Provincial del Agua. Mientras que el decreto 820 establece que el Ministerio de Justicia debe consultar a la provincia sobre la existencia de los cuerpos de agua, sin embargo, permite la aprobación tácita del trámite si, pasados los 10 días, la provincia no contesta la consulta enviada.

Posibilita además, como explicó la abogada Gómez, que las adquisiciones por sucesión hereditaria no pasen por el registro, es decir las cerca de 400.000 Hectáreas propiedad de Douglas Tompkins y sus empresas, en el Acuífero Guaraní pasan sin limitación alguna a su viuda y herederos/as.

Por su parte, el abogado Iraola manifestó preocupación por lo que permite este decreto: “Hay que ser muy cuidadosos por las políticas que se diseñan y se ejecutan en relación a los bienes naturales, porque de alguna manera cuando uno abre el juego a la extranjerización de la tierra o de los bienes naturales termina sucediendo que después es muy difícil retrotraer el estado de cosas”.

Así también considera de suma importancia que se tomen medidas para frenar esta situación debido a que “si esto continúa, nuestras tierras van a ser regaladas, así como también nuestros bienes naturales, nuestros recursos acuíferos e hidrocarburíferos”, concluyó.

Las diferentes relaciones que se fueron entrelazando entre el gobierno de Estado Unidos y Argentina muestran a claras la postura del oficialismo y su plan de “abrirse al mundo”. En relación con el decreto, Iraola considera que se va por el mismo camino, “me parece que la cuestión tierras uno no la puede escindir de esa lógica, los tratados de libre comercio son las vaquitas ajenas, los bienes naturales al servicio de los intereses de las corporaciones internacionales”.

La escasa cobertura que ha tenido esta temática en los medios masivos de comunicación responde para Iraola a la connivencia con sectores políticos y empresariales, “los medios hegemónicos vienen jugando un papel muy importante en relación a la conservación del status quo sobre ciertas políticas”.

El abogado agregó además que en la composición del mapa de actores económicos de Argentina “hay grandes corporaciones que funcionan como holdings empresariales, entonces, de repente las empresas que son exportadoras de granos tienen acciones en los medios o los medios tienen acciones en esas empresas”. 

El decreto es un guiño claro del gobierno para poner al país en los carriles del libre mercado. Junto con las leyes de pago a los fondos buitres y blanqueo de capitales se arma un combo ideal para dejar al país a merced de intereses extranjeros.


Si la tierra es negocio bienvenida sea ¡que se venda al mejor postor! Pero cuando de derechos se trata lejos estamos de que el Estado garantice el acceso a la tierra y vivienda. Hoy en día, sin ir más lejos en nuestra ciudad hay barrios que se encuentran bajo la constante amenaza de desalojo. Entonces vale preguntarse, ¿tierras para quiénes? Qué es más valioso ¿el derecho a un techo o el derecho a especular? 

jueves, 20 de octubre de 2016

¿QUE HACEMOS?


¿Qué hacemos con tantos años de silencio?
Con tantos años de opresión.
Con tantos años de sometimiento
tantos años de dolor
Con tantos años de individualizarnos
tantos años de invisibilización
tantos años de tener que luchar para
decir en mi cuerpo decido yo
¿Qué hacemos con tantos años
de andar con miedo por la calle?
un miedo con género, nombre y apellido
¿Qué hacemos, decime, con tantos años
de que usen tu cuerpo como espacio público?
Tantos años de que te hagan creer que el problema es tuyo
¿Qué hacemos con tantos años de culpabilidad?
de que para que acepten un no tenes que rogar
¿Qué hacemos con tantos años de esclavitud en nuestras casas?
tantos años que fuimos motivo de caza
tantos años de ser mina explotable
tantos años de ser carne negociable
¿qué hacemos con tantos años de indignación?
de bronca y concientización
con tantos años de seguir de pie después de tantas golpizas
de tantos años que cada 30 horas nos falte una chica
¿Qué hacemos con tantos años de represión?
decime que hacemos, porque yo creo que lo mínimo
de lo mínimo
es expresarnos en las calles con aerosol.